Cazador de tormentas ⛈️
No por valiente, sino por necio: sigo esperando que el rayo caiga en el mismo árbol.
Desmentir fantasías es una actividad de alto riesgo para la autoestima.
Las redes y la cultura nos rodean de mensajes positivos que nos incitan a arriesgarnos, a ir por aquello que queremos. Pero, ¿cada cuánto las cosas salen bien?
El rechazo, el error, la imprecisión… son la norma.
Que el proyecto funcione, que la línea sea perfecta, que la foto sea precisa, que la chica también se arriesgue, que el otro también se comprometa.
Eso es lo anómalo. Y como alguna vez nos pasó, lo perseguimos incansablemente, convencidos de que se repetirá.
Así que aquí vamos: con la autoestima vapuleada, blandiendo nuestras victorias pasadas no para presumir, sino para mostrar que lo que aspiramos no es delirio. Ya ocurrió una vez, por eso creemos que puede volver a pasar. No es falta de autocrítica: es fe terca en que el rayo puede caer dos veces en el mismo árbol.



