Solo nueve meses
A veces, cerrar un ciclo lleva lo mismo que empezar uno: nueve meses.
Tan solo lo que tarda un ser humano en gestarse. Solo nueve meses necesité para tomar toda la ropa de mi madre y donarla al Ejército de Salvación.
Había pasado todo este tiempo en la sala, esperando a que “tuviera tiempo”… tan solo nueve meses.
Esta mañana, camino al trabajo, Soren y yo nos detuvimos a entregar bolsas enormes, también incluimos ropa de ambos y juguetes de ella. Fue muy sencillo: gente amable nos ayudó a descargar el auto —que venía a reventar— y nos dieron las gracias.
Mi coche, antes tan cargado, quedó vacío. Y con él cerré una puerta más en este largo proceso de duelo.
Esas cosas que se fueron no llenaban el hueco que dejó su dueña. Pero me alegra saber que otros encontrarán utilidad en ellas, que tendrán una segunda vida. Que dejen de ser este gran corpus fúnebre que, de ninguna manera, pienso venerar. Suficiente tiempo pasó, y ahora el espacio que dejan abre paso a nuevas historias.
Si tú también necesitas un empujón para donar, aquí los centros de acopio:
– San Borja 1456, Vertiz Narvarte (Lun–Vie, 8–16 h)
– Coronel Letechipia 20, Daniel Garza (24 h diario)




